Mauro Icardi se defendió de las acusaciones tras romper las reglas de revinculación
Cuando Mauro Icardi permitió la presencia de Eugenia “la China” Suárez y otros amigos durante un encuentro programado con sus hijas, violó las reglas de revinculación impuestas por el Ministerio Público Tutelar, ya que no estaba autorizado.
A través de un escrito, Icardi justificó su comportamiento al argumentar que la presencia de terceros no representó un incumplimiento grave, ya que consideró las recomendaciones del Ministerio como sugerencias y no órdenes estrictas. Sin embargo, la abogada Mariana Gallego refutó esta postura, explicando que las indicaciones del organismo son imposiciones obligatorias y no meras recomendaciones.
A pesar de esta controversia, Icardi continuó defendiendo su accionar, asegurando que el encuentro fue “en un entorno de alegría y afecto” y que tenía como objetivo que sus hijas vivieran una experiencia natural. “Las niñas crecieron en un hogar de familia ensamblada, llena de chicos, con un padre sumamente presente para ellas”, explicó Icardi en el escrito.
El futbolista también arremetió contra su exesposa. “El vínculo paterno-filial fue obstruido, sin ninguna causal objetiva que lo avale más que el capricho y el encono de la madre con la Sra. Suárez”, argumentó Icardi, quien acusó a Wanda Nara de distorsionar la relación entre él y sus hijas.
Y luego Icardi acusó directamente a Wanda Nara de tener un “odio misógino” hacia Eugenia Suárez, alegando que deje a sus hijas fuera del conflicto: “Es un tema de adultos, que en nada debe afectar a las niñas”, sostuvo en su escrito.
Además, el documento judicial hace referencia a L-Gante: “Mi mandante ha tenido que soportar ver a sus hijas vinculadas en absoluta intimidad con la pareja de su madre, quien se encuentra condenado por la Justicia”.