2025-04-06

Fans de K-Pop coparon el Obelisco para exigir conciertos en Argentina

Buenos Aires vivió una tarde de puro K-Pop este sábado 5 de abril, cuando desde las 15 horas una multitud de fanáticos se congregó en el Obelisco para hacer oír su pedido: que sus ídolos coreanos no se olviden de Argentina en sus giras mundiales. Con carteles llamativos, merchandising, banderas y hasta figuras de cartón de tamaño real, distintos fandoms se unieron con un objetivo en común: reclamar por la presencia de sus artistas favoritos en suelo argentino.

El punto de encuentro se transformó en una auténtica celebración de la cultura coreana, con nombres como Stray Kids, ATEEZ, SEVENTEEN, TXT, Kepler y NCT dominando el paisaje visual. Entre pancartas que decían “Argentina loves SEVENTEEN” y “Look at us”, los fans desplegaron toda su creatividad y pasión para captar la atención de las productoras internacionales. El reclamo cobró fuerza especialmente después de que la gira 2DominATE World Tour" de Stray Kids anunciara fechas en varios países latinoamericanos, pero dejara afuera a Argentina.

Más allá de la música, el evento fue una muestra del poder organizativo de los fandoms locales. Las calles se llenaron de colores, glitter y coreografías sincronizadas, dejando en claro que el fenómeno K-Pop en el país no es ni pasajero ni menor. A diferencia de otras latitudes, aquí el fanatismo se vive con una entrega visceral que se traduce en campañas virales, eventos temáticos y acciones solidarias en nombre de los artistas. Actualmente, circulan al menos dos peticiones online que ya superan las 13 mil firmas conjuntas.

La historia respalda este fervor: desde que SUPER JUNIOR desembarcó en Buenos Aires en 2013, varios grupos han pasado por escenarios argentinos dejando huellas imborrables. GOT7, MONSTA X, K.A.R.D. y 4MINUTE son solo algunos ejemplos. Incluso surgieron iniciativas locales como K4OS, una girlband argentina que fusiona el estilo coreano con el corazón local.

 En Argentina, el K-Pop no solo se escucha: se siente con el alma. Y en cada grito, en cada banner, en cada paso de baile, los fans dejaron una certeza imposible de ignorar: el país quiere ser parte de la fiesta global del K-Pop. Solo falta que las agendas de las giras lo reflejen.

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