Temporal en la Costa Atlántica y AMBA: inundaciones y cortes en el suministro eléctrico
En el marco de la alerta amarilla por tormentas emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para este miércoles 1 de enero, más de 50.000 usuarios estuvieron sin suministro eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), a raíz de los fuertes fenómenos climáticos.
Entre los municipios más afectados, que estaban bajo la responsabilidad de la distribuidora Edesur, se destacaban Almirante Brown, donde los barrios de Mármol y Rafael Calzada sufrieron extensos cortes de energía. En Avellaneda, las zonas de Villa Domínico fueron las más perjudicadas, mientras que Berazategui reportó interrupciones significativas en su área central.
En la Ciudad de Buenos Aires, los cortes de luz se concentraron en barrios como Balvanera, Monte Castro y Nueva Pompeya, lo que afectó notablemente la vida diaria de los residentes.
En Lanús, el barrio de Remedios de Escalada fue otro de los más golpeados, con numerosos cortes que dejaron a gran parte de la población sin electricidad.
Lomas de Zamora también sufrió cortes en Ingeniero Budge y Villa Centenario, mientras que Quilmes registró problemas en Ezpeleta y en el centro de la ciudad. San Vicente y su localidad de Domselaar también se vieron alcanzados por la falta de electricidad.
Por otro lado, Edenor también reportó cortes en varias zonas del conurbano bonaerense. En Moreno, uno de los municipios más afectados, hay 2.287 usuarios sin luz, siendo La Reja y Moreno Centro los barrios más perjudicados. En Merlo, 1.644 residentes estuvieron sin suministro, mientras que en Ituzaingó, 1.212 usuarios informaron interrupciones en San Alberto.
En la madrugada del miércoles, alrededor de las 3:00 de la mañana, también se registraron complicaciones sobre la costa, con lluvias fuertes. En Pinamar, como en muchas otras localidades de la zona costera, gran cantidad de personas eligen disfrutar en diferentes balnearios.
La gran cantidad de autos estacionados alrededor de los balnearios terminó siendo un factor crucial para lo que vino después, ya que muchos habían quedado estacionados en una zona de desagüe, que habitualmente es utilizada para canalizar las aguas pluviales. Sin embargo, debido al alto volumen de autos y la falta de espacio adecuado, algunos terminaron estacionados incluso dentro de un piletón destinado específicamente para contener el agua de lluvia.