Crimen de Báez Sosa: temen que alguno de los jóvenes condenados atente contra su vida
Autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) encendieron las alarmas por el estado de salud mental que atraviesan los ocho jóvenes condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa.
Según consigna la agencia Noticias Argentinas, fuentes penitenciarias revelaron que "todos están con una medida de resguardo de integridad física por miedo a que se lastimen ellos mismos por la depresión que padecen", al tiempo que indicaron que "hay temor de que alguno pueda suicidarse".
"Ellos estaban mal antes del juicio, imaginate ahora ya condenados de esta manera", explicó una fuente penitenciaria consultada por dicha agencia.
De hecho, más allá de las penas que recibieron, un golpe duro que sufrieron fue el secuestro de los dos teléfonos celulares a Comelli y Cinalli, porque se descubrió que usaban redes sociales, algo que está prohibido dentro de la cárcel, porque solo se pueden hacer llamadas a familiares y allegados.
En ese sentido, uno de ellos habló con un funcionario del SPB y le dijo algo así: "Nos sacaron los celulares que usábamos para hablar con nuestras familias. Hablar con ellos era lo único que nos mantenía vivos". Esa frase alertó al Servicio Penitenciario Bonaerense y se pidió un extremo cuidado de los ocho.