Crece el malestar entre los famosos por los posibles cambios en Twitter
La adquisición de Twitter por Elon Musk ha generado descontento entre algunas celebridades internacionales (sobre todo aquellos con tendencias más progresistas) que afirman que ahora la red social será sitio fértil para la desinformación y las teorías conspirativas.
Una de las primeras en hacerlo fue Shonda Rhimes, la famosa productora televisiva creadora de éxitos como Scandal y Grey’s Anatomy, quien escribió sus últimas líneas en Twitter el pasado sábado: “No pienso quedarme por acá para lo que sea que Elon tenga planeado. Adiós”, escribía Rhimes.
Ken Olin, el productor de uno de los grandes éxitos de los últimos años, This is Us, también abandonó Twitter: “Mantengamos la fe, protejamos la democracia, tratemos de ser más amables. Tratemos de salvar el planeta. Tratemos de ser más generosos. Busquemos paz en el mundo”, escribía como parte de su último mensaje.
Por otro lado, el escritor Stephen King puso el grito en el cielo por la decisión del empresario de anunciar que cobrará las cuentas verificadas.
“¿Veinte dólares al mes por mantener mi tick azul? A la mierda, deberían ser ellos quienes me paguen”, ha dicho el maestro del misterio. “Si eso se implanta, me voy como Enron”, indicó el famoso novelista.