La ceremonia se realizó en el Theatre du Chatelet de París y el gran ausente fue Lionel Messi, máximo ganador del trofeo al obtenerlo en 7 ocasiones (entre ellas las dos últimas) y fuera del lista de 30 postulantes por primera vez desde 2005, justo cuando está jugando y residiendo en la capital francesa.

El atacante llegaba a la gala como el gran favorito después de una temporada brillante en la que ganó la Champions League, el campeonato de España y la Liga de Naciones con Francia, brillando por su rendimiento individual: 50 goles anotados entre todas las competiciones con el Real Madrid.

Por último, al recibir el premio Benzema expresó: "Es un sueño de niño. Crecí con eso la cabeza y luego tuve dos ejemplos muy claros, Zidane y Ronaldo. He vivido momentos muy difíciles y esto solo me hizo reforzarme a nivel mental. Agradezco a mis compañeros de equipo en el Real Madrid y en la selección todo lo que han hecho por mi, porque sin ellos, esto sería imposible".