Sociedad
15/05/2020

Le dieron prisión domiciliaria, robó y volvió a ser detenido

El recluso había sido liberado sin tobillera por padecer tuberculosis y formar parte de los grupos de riesgo ante el coronavirus.

Le dieron prisión domiciliaria, robó y volvió a ser detenido
E

l recluso José Eduardo Magri había sido beneficiado con el régimen de prisiones domiciliarias en el marco de la emergencia sanitaria por coronavirus debido a su delicado estado de salud por padecer tuberculosis. La jueza de Ejecución del partido de Quilmes que tomó la decisión fue Julia Márquez, quien no atendió a los criterios a tener en cuenta para las excarcelaciones, los cuales dejan excluídos de la medida a los presos que hayan cometido delitos graves y violentos. En el caso de Magri, el hombre tenía cuatro condenas por robo agravado. No obstante, fue liberado sin tobillera electrónica para controlarlo.

A menos de un mes de su salida de prisión, el convicto, de 34 años, volvió a delinquir. El miércoles por la mañana, junto con cuatro acompañantes, ingresó a una casa de Ituzaingó para robar. Sin embargo, uno de los integrantes de la familia logró dar aviso a la policía a través del 911, por lo que los delincuentes se vieron amenazados por los efectivos mientras realizaban el ilícito. Fue allí que se produjo un tiroteo que dejó como saldo a uno de los agentes herido y tres ladrones detenidos. Los dos restantes lograron fugarse. Los apresados fueron el mismo Magri y Rodrigo José Barinaga, dado en libertad asistida en abril, y Luis Alberto Bustos, quien había cumplido una condena previa.

De acuerdo a los antecedentes de Magri verificados por la fiscalía, se encontraron cuatro condenas en su haber por delitos contra la propiedad, la última de ellas calificada de robo agravado, con lo cual había recibido la pena de 6 años y 8 meses. La jueza Márquez dijo al respecto en A24: "Parecía muy lógico mandarlo a la casa porque era un paciente de riesgo, le faltaba muy poco para el vencimiento de la pena, estaba ya en condiciones de otro tipo de beneficios, no era una persona peligrosa".

 

 

Ahora, la magistrada de Quilmes se enfrenta a un pedido de juicio político impulsado por una abogada platense. La acusa de presunta comisión del delito de intimidación pública, incumplimiento de los deberes inherentes al cargo y realización de actos de parcialidad manifiesta. A su vez, la denuncia hace referencia a la difusión de datos erróneos por la jueza en diferentes entrevistas sobre la supuesta liberación masiva de presos.

Dejar un comentario