Política
13/04/2018

EditorialHi: "PJ intervenido: ¿pasará la prueba?", por María Belén Aramburu

EditorialHi:
Autor: Haceinstantes
L
uis Barrionuevo, interventor del Partido Justicialista, designado por la jueza María Servini, cambió la cerradura. Ya nadie puede entrar al edificio de Mathew 130 sin su permiso.El diputado José Luis Gioja, resistió como pudo la intervención desde el interior de la sede partidaria. Su desalojo devino en la continuidad de la resistencia en el exterior del mismo. Se lo vio acompañado por pocos tanto dentro como fuera de Mathew.Pretendió un apoyo de los gobernadores que, más allá del buen gesto de Alberto Rodríguez Saá, tras su reunión con él antes del acto, y otro puñado de mandatarios provinciales, no alcanzó para disimular la división interna de un partido que sabe, debe renovarse y reestructurarse. El reflejo más fiel de las discrepancias, distanciamientos y diferencias lo marca el Congreso de la Nación con la proliferación de segmentos representativos del justicialismo que aparecen enfrentados en la toma de decisiones cuando del tratamiento parlamentario de algún proyecto de ley se trata. Tanto en la Cámara Baja como en el Senado.Si hacemos referencia a algo más vasto y, que desde ya comprende al partido pero también a otras ramas desde su origen, deberíamos apuntar al movimiento justicialista. Y es allí donde se vislumbra una falta de liderazgo en la conducción del movimiento obrero, que detonó con la convocatoria a la movilización por parte de Hugo Moyano, sin recomponerse por ello la estructura interna de la CGT.Todos los partidos políticos deberían funcionar acorde a un engranaje democrático de elecciones internas manteniendo la salud del sistema republicano requerida a los propósitos de cumplir con la representatividad ciudadana para, en el marco de las elecciones, y mediante el voto, se respeten y valoren los intereses de los ciudadanos. Es un ejercicio de madurez, de formar equipos por áreas para trazar el diagnóstico de cada una de ellas, y en base al mismo, establecer objetivos y medios para tales logros.Sé que estos comentarios surgen de mi carrera de politóloga y tantos años del ejercicio de la profesión de periodista, pero más aún aparecen de mi responsabilidad ciudadana, el respeto por las instituciones establecidas y mis derechos civiles y políticos.La intervención del partido vino desde afuera del mismo, del Poder Judicial.Todos los partidos deben tener su propia depuración interna.El partido intervenido está obligado, más allá de apelaciones e instancias judiciales, a buscar su propio estado de bienestar y unidad, más allá de cualquier factor exógeno que lo comprometa. Ahora le urge hacerlo y no admite dilaciones.Ante los próximos períodos electorales que se avecinan, poniendo como el más relevante el presidencial, ¿podrían presentarse candidatos referentes de esta estructura partidaria, o sea mas allá de la vigencia del partido? Creo que sí. Y de hecho hay contundentes pruebas del armado de partidos o frentes que han logrado un lugar en la vida política del país, de las más lejanas y de las más recientes. Cabe preguntarse hasta cuándo regirá la intervención. Si es hasta 2019 el partido estaría condicionado hasta para la conformación de alianzas, beneficiando, de este modo, al Frente Cambiemos.Es en este contexto que el gobierno nacional se lleva la mejor parte.Las últimas elecciones lo dieron como ganador al oficialismo.Las divisiones del peronismo se ven dentro del partido y se manifiestan claramente en el Congreso, donde el gobierno, al igual que todos los gobiernos de turno, han buscado afianzarse buscando las mayorías en ambas cámaras.Aparece el 1 País de Sergio Massa y el Peronismo Federal como candidatos a una alianza que todavía no se ha visto reflejada a través de sus legisladores.Otra pilar importante lo constituyen los gobernadores. Muchos de ellos cerraron filas en torno al gobierno cuando firmaron el pacto fiscal que se denomino no ingenuamente, Consenso Fiscal. Fueron todas las provincias menos una, la de San Luis, las que se mostraron en sintonía con la Casa Rosada.El quiebre se acentuó y a Gioja lo dejaron bastante solo batallando.Los reclamos de algunos sectores del partido se hicieron visibles por medio del pedido de tres dirigentes sindicales, Carlos Acuña, Oscar Rojas y Horacio Valdez, quienes consideraron que “ninguno de quienes se arrogan el mandato de afiliados a la fecha cumple con el requisito de conducir el partido y representar a los afiliados”, solicitando que se declare el estado de acefalía. Agregan que en el 2012 se venció el mandato de los integrantes del Consejo Nacional y de los apoderados, por lo que “se verifica el delito de desobediencia de los usurpadores”.Designado interventor Luis Barrionuevo, se apuntó a Eduardo Duhalde como impulsor de la medida más allá de la actuación de la justicia, sumado a que Acuña esta alineado con el dirigente gastronómico.La reunión del Consejo del Partido Justicialista tiene fecha: 18 de mayo. La decisión judicial sobre la apelación aún no la tiene.Más allá de toda consideración jurídica, la interpretación política del intento de unidad del Partido Justicialista que no se pudo lograr, sigue siendo el eje de la cuestión.¿Pasará la prueba?Por María Belén Aramburu
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